Desgaste de columna vertebral sintomas

Síntomas de compresión de la columna vertebral

Escanee activamente las características del dispositivo para su identificación. Utilizar datos de geolocalización precisos. Almacenar y/o acceder a la información de un dispositivo. Seleccionar contenidos personalizados. Crear un perfil de contenido personalizado. Medir el rendimiento de los anuncios. Seleccionar anuncios básicos. Crear un perfil de anuncios personalizados. Seleccionar anuncios personalizados. Aplicar la investigación de mercado para generar información sobre la audiencia. Medir el rendimiento de los contenidos. Desarrollar y mejorar los productos.
La artritis es un problema común de la columna lumbar (los cinco huesos que forman la parte inferior de la espalda). Aunque la artritis de la columna lumbar es más frecuente en las personas mayores, también puede afectar a los trabajadores pesados, a las personas obesas o a cualquiera que haya sufrido una lesión anterior en la columna.
La artritis de la columna lumbar suele producirse en las articulaciones que conectan los segmentos de la columna vertebral llamados vértebras. Cada vértebra está conectada en tres lugares. Delante de la médula espinal, las vértebras están separadas por un disco vertebral en forma de cojín. Detrás de la médula espinal, las vértebras están conectadas por dos pequeñas articulaciones denominadas articulaciones facetarias. Las articulaciones facetarias, junto con el disco vertebral, permiten los movimientos de la columna vertebral, como la flexión hacia delante, la torsión lateral o el arqueo de la espalda.

Desgaste normal de la zona lumbar

El desgaste de la columna vertebral afecta a los discos, huesos, articulaciones y ligamentos de la columna.    Si surgiera en cualquier otra parte del cuerpo, se llamaría artritis, aunque los médicos tienden a llamarla espondilosis para crear un aire de mística entre los pacientes y dejar a los estudiantes en estado de asombro. Sin embargo, aunque es más común entre quienes realizan trabajos manuales pesados o practican deportes de columna como el rugby, hay muchos enfermos sedentarios. Hay patrones familiares de herencia, la lotería genética aleatoria de nuestra constitución y lesiones específicas que se suman a la mezcla, así como procesos biológicos aún no identificados.    Este proceso degenerativo surge antes en la columna vertebral que en cualquier otra articulación del cuerpo y se observa con frecuencia en las resonancias magnéticas al final de la adolescencia.
A medida que se produce la degeneración, se desarrollan hinchazones en el hueso adyacente a los discos que dan lugar a un estrechamiento del canal espinal o del agujero intervertebral, lo que a su vez ejerce presión sobre las raíces nerviosas. Las hinchazones óseas se denominan osteofitos y pueden surgir no sólo junto al disco, sino también en las pequeñas articulaciones de bisagra de la parte posterior de la columna vertebral, las articulaciones facetarias.      A medida que avanza la degeneración, el disco también pierde altura a medida que se desgasta y se reduce el espacio entre las vértebras.    Como resultado, el agujero intervertebral, el canal por el que normalmente sale la raíz nerviosa de la columna, se estrecha.    De nuevo, esto puede dar lugar a síntomas de la raíz nerviosa, como la ciática o la braquialgia.

La resonancia magnética muestra el desgaste

La espondilosis cervical es el desgaste natural de los cartílagos, discos, ligamentos y huesos del cuello. Los principales síntomas son el dolor o la rigidez de cuello. La fisioterapia, el hielo, el calor, los masajes, el collarín blando y los fármacos son los primeros enfoques que se prueban. Los casos más graves, como la hernia discal, los espolones óseos o los nervios pinzados, se tratan con inyecciones o cirugía.
La espondilosis cervical es un término general que designa el desgaste de la columna cervical (cuello) relacionado con la edad y que puede provocar dolor de cuello, rigidez de cuello y otros síntomas. A veces esta afección se denomina artritis o artrosis del cuello.
Toda la columna vertebral está formada por 24 vértebras (huesos de la columna). La columna cervical consta de siete vértebras que comienzan en la base del cráneo. A través de una abertura de toda la columna vertebral se encuentran la médula espinal y sus nervios. La médula espinal y los nervios transmiten mensajes entre el cerebro y el resto del cuerpo, incluidos los músculos y los órganos. Entre cada vértebra hay discos. Los discos actúan como los amortiguadores del cuerpo. Los discos están formados por un tejido conectivo flexible pero fuerte, relleno de un material similar a la gelatina. Los discos son como “rosquillas rellenas de gelatina” entre cada vértebra.

Tratamiento del desgaste de la espalda

La enfermedad degenerativa del disco (DDD) afecta a los discos que separan los huesos de la columna vertebral. A medida que se envejece, la columna vertebral empieza a mostrar signos de desgaste a medida que los discos se secan y encogen. Estos cambios relacionados con la edad pueden provocar artritis, hernia discal o estenosis espinal. La presión sobre la médula espinal y los nervios puede provocar dolor. La fisioterapia, los cuidados personales, la medicación y las inyecciones en la columna vertebral se utilizan para controlar los síntomas. La cirugía puede ser una opción si el dolor es crónico.
La columna vertebral está formada por una columna de huesos llamados vértebras. Entre cada vértebra hay un disco que absorbe los impactos y evita que los huesos se rocen. Los discos están diseñados como un neumático de coche radial. La dura pared exterior, llamada anillo, tiene bandas fibrosas entrecruzadas, como la banda de rodadura de un neumático. Estas bandas se unen a cada hueso de la vértebra. En el interior del disco hay un centro relleno de gel llamado núcleo, muy parecido a la cámara de un neumático (Fig. 1). Más información en Anatomía de la columna vertebral.
La enfermedad degenerativa del disco (espondilosis) puede producirse en cualquier zona de la columna vertebral (cervical, torácica, lumbar), pero es más frecuente en la zona lumbar. En realidad no es una enfermedad, sino una condición en la que los discos se “degeneran” y pierden su flexibilidad y altura para amortiguar la columna vertebral. Los discos tienen un suministro de sangre limitado, por lo que una vez lesionados no pueden repararse fácilmente. Los cambios en los discos relacionados con la edad son (Fig. 2):

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad