Vertebra lumbar vista posterior

Vértebra lumbar vista posterior etiquetada

La columna vertebral lumbar consta de cinco vértebras separadas, que se denominan según su ubicación en la columna intacta. Desde arriba hacia abajo se denominan primera, segunda, tercera, cuarta y quinta vértebras lumbares (Fig. 1.1). Aunque hay ciertas características que tipifican cada vértebra lumbar y permiten identificar y numerar cada una de ellas individualmente, en una fase temprana del estudio no es necesario que los alumnos sean capaces de hacerlo. De hecho, aprender a hacerlo sería poco práctico, engorroso y poco educativo. Muchos de los rasgos distintivos se aprecian mejor y se comprenden más fácilmente una vez que se ha estudiado toda la estructura de la columna vertebral lumbar y su mecánica. Para ello, en el Apéndice se ofrece una descripción de las características de las distintas vértebras lumbares, que se recomienda estudiar después del capítulo 7.
Lo que conviene en este momento es considerar las características comunes a todas las vértebras lumbares y apreciar cómo las vértebras lumbares típicas están diseñadas para cumplir sus papeles funcionales. En consecuencia, la siguiente descripción se divide en partes. En la primera parte se describen las características de una vértebra lumbar típica. Esta sección sirve de introducción para los estudiantes que inician el estudio de la columna vertebral lumbar o de repaso para los estudiantes que ya están familiarizados con lo esencial de la anatomía vertebral. La segunda sección trata de detalles particulares relevantes para la apreciación de la función de las vértebras lumbares, y proporciona una base para los capítulos posteriores.

Vértebras sacras

En la columna vertebral de los vertebrados, cada vértebra es un hueso irregular con una estructura compleja compuesta por hueso y algo de cartílago hialino, cuyas proporciones varían según el segmento de la columna vertebral y la especie de vertebrado.
La configuración básica de una vértebra varía; la parte grande es el cuerpo y la parte central es el centro. Las superficies superior e inferior del cuerpo de la vértebra dan sujeción a los discos intervertebrales. La parte posterior de una vértebra forma un arco vertebral, en once partes, que consta de dos pedículos, dos láminas y siete procesos. Las láminas se unen a los ligamenta flava (ligamentos de la columna vertebral). Hay muescas vertebrales formadas por la forma de los pedículos, que forman los agujeros intervertebrales cuando las vértebras se articulan. Estos forámenes son los conductos de entrada y salida de los nervios espinales. El cuerpo de la vértebra y el arco vertebral forman el foramen vertebral, la abertura central más grande que aloja el canal espinal, que encierra y protege la médula espinal.

Vértebras torácicas

Las vértebras lumbares son, en anatomía humana, las cinco vértebras situadas entre la caja torácica y la pelvis. Son los segmentos más grandes de la columna vertebral y se caracterizan por la ausencia del foramen transversal dentro de la apófisis transversa (ya que sólo se encuentra en la región cervical) y por la ausencia de facetas a los lados del cuerpo (ya que sólo se encuentran en la región torácica). Se denominan L1 a L5, empezando por la parte superior. Las vértebras lumbares ayudan a soportar el peso del cuerpo y permiten el movimiento.
Al igual que las demás vértebras, cada vértebra lumbar está formada por un cuerpo vertebral y un arco vertebral. El arco vertebral, formado por un par de pedículos y un par de láminas, encierra el agujero vertebral (abertura) y soporta siete procesos.
El cuerpo vertebral de cada vértebra lumbar tiene forma de riñón, es más ancho de lado a lado que de delante a atrás, y un poco más grueso por delante que por detrás. Es aplanado o ligeramente cóncavo por encima y por debajo, cóncavo por detrás y profundamente constreñido por delante y a los lados[1].

Comentarios

La parte baja de la espalda comprende la columna lumbar, que está formada por huesos vertebrales, discos intervertebrales, nervios, músculos, ligamentos y vasos sanguíneos. La médula espinal termina en la parte superior de la columna lumbar, y el resto de las raíces nerviosas, llamadas cauda equina, descienden por el resto del canal espinal.
Aunque la columna lumbar es robusta y resistente, está sometida a un alto grado de tensión y cargas, lo que puede causar diversos problemas, que se traducen en dolor. Este artículo ofrece una visión general de la columna lumbar, incluyendo su anatomía y los posibles problemas que pueden producirse en esta región.
Vista de lado, la columna lumbar tiene una curva lordótica cóncava que ayuda a distribuir los pesos y a reducir la concentración de tensiones. Un aumento o disminución de esta lordosis puede contribuir a la aparición de dolor lumbar.2
Las estructuras de un segmento de movimiento se mantienen unidas por una red de ligamentos, músculos y tendones. Los médicos suelen nombrar los segmentos de movimiento al referirse a los trastornos lumbares, como la degeneración discal L4-L5.

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