Ligamentos amarillos de la columna vertebral

Ligamento supraespinoso

Los ligamentos conectan el hueso con el hueso, el hueso con el cartílago, el hueso con los tendones y unen el músculo con el hueso. Los ligamentos y los tendones son tejidos fibrosos formados por fibras de colágeno. Los ligamentos proporcionan estabilidad a la columna vertebral durante el movimiento y el reposo. Los movimientos excesivos, como la hiperextensión o la flexión, están limitados por los ligamentos y pueden impedir ciertos movimientos. Los traumatismos pueden provocar lesiones en los ligamentos y los tendones, y su curación es lenta debido a su limitada irrigación sanguínea.
Los ligamentos protegen los huesos y los nervios de la médula espinal. Los ligamentos de la columna cervical en el cuello son especialmente propensos a lesionarse porque el cuello es la única parte expuesta de toda la columna vertebral. Los ligamentos ayudan a proporcionar estabilidad estructural.
1. El Ligamentum Flavum cubre la duramadre, que es la capa de tejido que protege la médula espinal. Este ligamento conecta las articulaciones facetarias para crear una pequeña cubierta sobre las aberturas posteriores entre las vértebras.
Los accidentes automovilísticos o deportivos, junto con las caídas, son la principal causa de lesiones o traumatismos en los ligamentos de la columna vertebral. Un ligamento puede estirarse en exceso, torcerse, desgarrarse o romperse como resultado de un traumatismo. Los músculos que rodean los ligamentos compensan la lesión, lo que da lugar a dolorosos espasmos musculares. Se trata de un mecanismo de protección para evitar que los ligamentos sigan dañándose o estirándose. El grado de la lesión determina el resultado. A veces se produce una curación completa y, en otros casos, aparecen dolores crónicos de gravedad variable.

Fijación del ligamentum flavum

Los ligamenta flava (en singular, ligamentum flavum, ligamento amarillo en latín) son una serie de ligamentos que conectan las partes ventrales de las láminas de las vértebras adyacentes. Cada ligamentum flavum conecta dos vértebras adyacentes, empezando por la unión del axis y la tercera vértebra cervical, y continuando hasta la unión de la quinta vértebra lumbar y el sacro[1]. Se ven mejor desde el interior del canal vertebral; cuando se miran desde la superficie exterior parecen cortos, al estar superpuestos por la lámina del arco vertebral.
Cada ligamento consta de dos porciones laterales que comienzan una a cada lado de las raíces de las apófisis articulares y se extienden hacia atrás hasta el punto en que las láminas se unen para formar la apófisis espinosa; los márgenes posteriores de las dos porciones están en contacto y hasta cierto punto unidos, dejándose ligeros intervalos para el paso de pequeños vasos. Cada una de ellas está formada por un tejido elástico de color amarillo, cuyas fibras, de dirección casi perpendicular, están unidas a la superficie anterior de la lámina superior, a cierta distancia de su margen inferior, y a la superficie posterior y al margen superior de la lámina inferior.

Extirpación del ligamentum flavum

El ligamentum flavum, que forma parte de una serie de bandas de tejido elástico que se extiende entre las láminas desde el eje hasta el sacro, conecta las láminas y se fusiona con las cápsulas de las articulaciones facetarias. Estas bandas sirven para cubrir el canal espinal.
Ligamentum flavum significa literalmente “ligamento amarillo”, y se conoce así porque tiene una coloración amarilla debido a la cantidad de elastina (un tipo de colágeno elástico). La elastina tira del ligamento fuera del canal cuando la columna vertebral se extiende. A medida que envejecemos, el ligamento pierde elastina, y esto permite que el ligamento invada el canal.

Ligamento longitudinal anterior

En esta lección de anatomía, voy a tratar los principales ligamentos de la columna vertebral. Recapitulemos por un momento. ¿Qué son los ligamentos? Los ligamentos son esas fuertes bandas de tejido conectivo fibroso que conectan principalmente los huesos entre sí, añadiéndoles fuerza y estabilidad. Con menor frecuencia, también conectan órganos o cartílagos. Los tendones, en cambio, conectan los músculos con los huesos.
Los ligamentos, junto con otros tejidos, ayudan a mantener los huesos unidos en su posición correcta. Como habrás adivinado, los ligamentos de la columna vertebral se van a unir en diferentes puntos para fortalecer y estabilizar los huesos de tu columna, evitando que se muevan demasiado en una dirección.
Vamos a desglosar el nombre de este ligamento. La primera palabra es “anterior”, lo que nos indica que este ligamento va a estar situado en la superficie frontal de los cuerpos de las vértebras, que es el lado más cercano a tu estómago. Longitudinal nos dice que es vertical y “largo”, recorriendo toda la superficie frontal de la columna vertebral, uniéndose tanto a los discos intervertebrales como a los cuerpos vertebrales. La función principal de este ligamento es evitar la hiperextensión, que se produce cuando hay un exceso de flexión de la columna vertebral hacia atrás.

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