Vertebra cervical vista anterior

Vértebra del atlas

En los tetrápodos, las vértebras cervicales (en singular: vértebra) son las vértebras del cuello, inmediatamente por debajo del cráneo. Las vértebras troncales (divididas en vértebras torácicas y lumbares en los mamíferos) se sitúan en la parte caudal (hacia la cola) de las vértebras cervicales[1] En las especies de saurópodos, las vértebras cervicales llevan costillas cervicales. En los lagartos y dinosaurios saurisquios, las costillas cervicales son grandes; en las aves, son pequeñas y están completamente fusionadas a las vértebras. Las apófisis transversas de los mamíferos son homólogas a las costillas cervicales de otros amniotas[1][cita requerida] La mayoría de los mamíferos tienen siete vértebras cervicales, con las únicas tres excepciones conocidas: el manatí con seis, el perezoso de dos dedos con cinco o seis y el perezoso de tres dedos con nueve[2][3].
En los seres humanos, las vértebras cervicales son las más pequeñas de las verdaderas vértebras y pueden distinguirse fácilmente de las torácicas o lumbares por la presencia de un foramen (agujero) en cada apófisis transversal, a través del cual pasan la arteria vertebral, las venas vertebrales y el ganglio cervical inferior. El resto de este artículo se centra en la anatomía humana.

Vértebras cervicales

Vista oblicua anterior de la vértebra axis.  La segunda vértebra cervical, al igual que la primera, tiene nombre. Es el axis. Se articula con el atlas (C1; articulación atlantoaxial) y proporciona unos 60 grados de rotación axial de la cabeza sobre la columna cervical. Esta vértebra única en esta imagen muestra el cuerpo y la densa o apófisis odontoides que se proyecta superiormente desde el cuerpo. La densa se articula con el arco anterior del atlas y se mantiene en su lugar por el fuerte ligamento transversal del atlas. El primer disco cervical se interpone entre el cuerpo del axis y el cuerpo de la vértebra C3. Lateralmente al cuerpo se encuentran las apófisis transversas que contienen los forámenes transversos para el paso de las arterias vertebrales.  (Imagen por cortesía de PA Rubino)
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Vértebras lumbares

La columna vertebral se extiende desde el cráneo hasta la pelvis y está formada por 33 huesos individuales denominados vértebras. Las vértebras se apilan unas sobre otras agrupadas en cuatro regiones:
La columna cervical se divide a su vez en dos partes: la región cervical superior (C1 y C2) y la región cervical inferior (C3 a C7). La C1 se denomina Atlas y la C2 Eje. El occipucio (CO), también conocido como hueso occipital, es un hueso plano que forma la parte posterior de la cabeza.
El Atlas es la primera vértebra cervical y por eso se abrevia C1. Esta vértebra sostiene el cráneo. Su aspecto es diferente al de las demás vértebras de la columna vertebral. El atlas es un anillo de hueso formado por dos masas laterales unidas por delante y por detrás por el arco anterior y el arco posterior.
El Axis es la segunda vértebra cervical o C2. Es una apófisis roma en forma de diente que se proyecta hacia arriba. También se le conoce como “Dens” (diente en latín) o apófisis odontoide. La densa proporciona una especie de pivote y cuello que permite a la cabeza y al atlas girar alrededor de la densa.

Vértebras torácicas

En los tetrápodos, las vértebras cervicales (singular: vértebra) son las vértebras del cuello, inmediatamente por debajo del cráneo. Las vértebras troncales (divididas en vértebras torácicas y lumbares en los mamíferos) se sitúan en la parte caudal (hacia la cola) de las vértebras cervicales[1] En las especies de saurópsidos, las vértebras cervicales llevan costillas cervicales. En los lagartos y dinosaurios saurisquios, las costillas cervicales son grandes; en las aves, son pequeñas y están completamente fusionadas a las vértebras. Las apófisis transversas de los mamíferos son homólogas a las costillas cervicales de otros amniotas[1][cita requerida] La mayoría de los mamíferos tienen siete vértebras cervicales, con las únicas tres excepciones conocidas: el manatí con seis, el perezoso de dos dedos con cinco o seis y el perezoso de tres dedos con nueve[2][3].
En los seres humanos, las vértebras cervicales son las más pequeñas de las verdaderas vértebras y pueden distinguirse fácilmente de las torácicas o lumbares por la presencia de un foramen (agujero) en cada apófisis transversal, a través del cual pasan la arteria vertebral, las venas vertebrales y el ganglio cervical inferior. El resto de este artículo se centra en la anatomía humana.

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