Protesis de columna vertebral

Trasplante de columna vertebral artificial

Durante la cirugía de prótesis discal, el disco afectado se sustituye por una prótesis discal sintética flexible entre soportes de titanio. Esta prótesis discal se fija entre las vértebras para que se mantenga la flexibilidad normal de las vértebras contiguas.
Una buena indicación para la implantación de una prótesis discal en la columna cervical es la existencia de un solo disco deslizado o el desgaste en un solo segmento.  En la columna lumbar se recomienda la implantación de una prótesis discal si no existe una hernia discal pero sí un disco doloroso y con capacidad de carga, y si no son útiles principalmente ni la abrasión ni la rigidez. Si el dolor de espalda persiste después de la cirugía de disco, una prótesis de disco también puede ser apropiada.
La cirugía de sustitución de disco artificial (RDA) requiere anestesia general y dura unas dos horas. El riesgo de dañar la médula espinal se minimiza mediante un pequeño acceso anterior a través del tejido blando de la garganta para la RDA en la columna cervical o a través de un acceso abdominal anterior para la RDA en la columna lumbar. Durante la cirugía de prótesis discal, se retira el disco completo y se sustituye por un núcleo sintético flexible, que se fija entre las vértebras adyacentes. La imagen superior derecha muestra una imagen de TC de un disco artificial en la columna lumbar, la imagen del medio la misma prótesis de disco radiografiada y en la imagen inferior una reconstrucción de TC con coloración. Las representaciones visualizan las dos partes metálicas del disco artificial entre las que se fija el núcleo sintético flexible.

Coste de la sustitución del disco intervertebral

Los discos intervertebrales artificiales se han desarrollado para actuar como una unidad funcional de sustitución de las unidades intervertebrales, de forma muy parecida a como se han desarrollado las prótesis para diversas articulaciones, como la cadera o la rodilla. El diseño de la mayoría de los discos protésicos es similar, con dos placas terminales metálicas separadas por un núcleo interno más flexible diseñado para emular las propiedades biomecánicas del núcleo pulposo.  La implantación de los discos protésicos implica una pequeña incisión por debajo del ombligo. El disco enfermo se extirpa parcial o totalmente (dependiendo de la prótesis utilizada). Las placas terminales vertebrales y los ligamentos espinales circundantes se conservan y ayudan a mantener la estabilidad del implante. Se pueden sustituir discos individuales o, alternativamente, varios niveles durante la misma cirugía.
Todos los problemas (acontecimientos adversos) relacionados con un medicamento o dispositivo médico utilizado para el tratamiento o en un procedimiento deben notificarse a la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios mediante el sistema de tarjeta amarilla.

Radiología de prótesis de disco

Después de la operación, permanecerá en el hospital durante unos días. En general, son unos 3-4 días después de una operación en la columna cervical y unos 6-7 días después de una operación en la columna lumbar. Dado que la prótesis suele ser resistente al movimiento y a la presión, podrá levantarse un día después de la intervención. A diferencia de la cirugía de fusión, en este momento puede sentarse, pero debe evitar inclinarse hacia delante con cargas, estirarse en exceso, levantar objetos pesados y girar bruscamente la columna vertebral. Sin embargo, los movimientos “naturales” están permitidos.    Después de la operación, se aplica un tratamiento especial (fisioterapia, movilización, musculación, etc.). Por regla general, la prótesis ha crecido en el hueso después de unos 3 meses. Esto se comprueba con una radiografía. Los controles de seguimiento obligatorios se realizan con regularidad y los resultados se documentan en el registro de la columna vertebral de SWISS, lo que garantiza la máxima seguridad y el cuidado posterior de este método de operación.

Los mejores cirujanos de sustitución de discos

Si al menos seis meses de tratamiento no quirúrgico agresivo no han servido de nada, y especialmente si el dolor y otros síntomas dificultan la realización de las actividades cotidianas, la cirugía de la espalda puede ser una opción para aliviar el dolor y recuperar la capacidad funcional. Para los pacientes que se encuentran en esta situación, este artículo ofrece una visión general de los dos tipos de cirugía de la espalda disponibles en la actualidad: la fusión espinal y la sustitución discal artificial (ADR, a veces denominada sustitución discal total o TDR).
El enfoque tradicional para tratar el dolor y/o la incapacidad de la enfermedad degenerativa del disco lumbar es la fusión espinal. Esta cirugía consiste en formar una conexión ósea directa entre las vértebras que rodean el disco o discos dolorosos; el alivio del dolor se produce al detener el movimiento del disco o discos dolorosos.
Hay una gran variedad de opciones disponibles con la fusión espinal, cada una con sus propias ventajas e inconvenientes. Las técnicas quirúrgicas incluyen la fusión abordada por delante, por detrás o por ambos lados. La instrumentación de la columna vertebral en forma de implantes y/o tornillos pediculares proporciona un soporte estructural interno mientras el hueso se fusiona, y el injerto óseo puede obtenerse del paciente o puede utilizarse uno de los diversos sustitutos de injerto óseo sintético o extensores.

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