Grasa en la columna vertebral

Discapacidad por lipomatosis epidural

IntroducciónLas infiltraciones de grasa en los músculos esqueléticos están relacionadas con las condiciones degenerativas de la columna vertebral, pueden causar déficits funcionales en los músculos esqueléticos y afectar negativamente a la contractilidad porque las fibras musculares son sustituidas por tejido no contráctil [1]. Recientemente, el estudio de la composición de los músculos de la columna vertebral ha sido el objetivo de varios autores. El envejecimiento se ha presentado como un poderoso factor que influye en el aumento del infiltrado graso incluso en sujetos asintomáticos [2]. Los cambios tróficos y la infiltración grasa intramuscular se han observado en diversas enfermedades de la columna lumbar como la hernia discal [3], la estenosis espinal lumbar [4], la radiculopatía unilateral [5] y la postura de la espalda oscilante [6]. Sin embargo, la reducción de la lordosis lumbar se asocia a una pérdida significativa de la masa muscular paraespinal y al consiguiente aumento de la infiltración de grasa [7]. Además, el deterioro de la composición muscular puede contribuir a la reaparición del dolor lumbar (LBP) [8] y hay pocas pruebas sobre la asociación con los resultados futuros del LBP y el rendimiento físico [9].

La lipomatosis epidural puede causar dolor

Todo el mundo sabe que tener un alto porcentaje de grasa corporal puede ser malo para la salud, pero también merece la pena hablar de dónde se lleva la grasa. La distribución de la grasa corporal tiene un impacto significativo en su salud general. Conozca los dos tipos principales de grasa corporal y los consejos para conseguir una distribución de la grasa más saludable.
La palabra “subcutánea” significa “bajo la piel”. Este tipo de grasa es pellizcable, pinchable y jiggly, con la mayor acumulación alrededor de las caderas, la parte trasera, los muslos y el vientre. Alrededor del 90 por ciento de la grasa almacenada es subcutánea.
Sorprendentemente, pequeñas cantidades de grasa subcutánea pueden ser beneficiosas. Después de todo, genera la hormona leptina, que ayuda a regular el apetito y el metabolismo. También produce una hormona antiinflamatoria llamada adiponectina que ayuda a modular los niveles de azúcar en sangre
El término “visceral” describe todo lo relacionado con los órganos internos. Como tal, este tipo de grasa se encuentra en lo más profundo de la cavidad abdominal y rodea los órganos vitales. No se puede detectar la grasa visceral desde el exterior, pero plantea importantes riesgos para la salud.

Lipomatosis epidural

La lipomatosis epidural espinal (SEL) es una enfermedad rara en la que el exceso de tejido graso puede acumularse en el revestimiento de la médula espinal o alrededor de ella y ejercer presión sobre los nervios, lo que provoca dolor de espalda, hormigueo, debilidad u otros síntomas. La SEL es más común en los hombres que en las mujeres, y suele estar asociada al uso prolongado de esteroides para tratar afecciones como el asma. El sobrepeso también puede ser un factor contribuyente. En raras ocasiones, la lipomatosis epidural puede estar asociada a la enfermedad de Cushing, al síndrome de Cushing, al hipotiroidismo o al prolactinoma hipofisario.
La lipomatosis epidural espinal se diagnostica mediante TAC o RMN, que muestran la ubicación y la extensión de los depósitos de grasa. Dependiendo de la gravedad de la afección, el tratamiento puede consistir en la reducción de un esteroide o en un régimen de pérdida de peso.
La cirugía puede ser necesaria para los pacientes cuyas exploraciones muestran grandes depósitos de grasa que causan una fuerte presión sobre la médula espinal. Para evitar lesiones irreversibles, los médicos pueden eliminar los depósitos de grasa mediante un procedimiento de “liposucción espinal”.

Tratamiento de la lipomatosis espinal

Si está luchando contra el aumento de peso, no está solo. Casi tres de cada cuatro estadounidenses tienen sobrepeso u obesidad, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Es frustrante pesar más de lo deseado. Los kilos de más pueden impedir que te veas y te sientas lo mejor posible.
Probablemente sepa que el sobrepeso puede aumentar el riesgo de padecer afecciones de salud como enfermedades cardíacas, diabetes y algunos tipos de cáncer. Pero quizá no sepa que el peso también puede afectar a su columna vertebral. Los doctores Abhishiek Sharma y Erik Curtis, del Centro de Neurocirugía y Columna Vertebral de Atlas, desean que usted comprenda más sobre las conexiones entre el peso y la salud de la columna vertebral.
La columna vertebral está formada por huesos (vértebras) apilados unos sobre otros, con discos rellenos de gelatina que actúan como cojines entre las vértebras. Una serie de nervios se extienden a lo largo de la columna vertebral en un espacio conocido como canal central. Los músculos y ligamentos sostienen la columna vertebral y la mantienen en su sitio.
La columna vertebral está diseñada para soportar la presión y el movimiento. Sin embargo, cuando tienes sobrepeso u obesidad, el exceso de presión puede forzar las distintas partes de la columna vertebral, lo que provoca un dolor que puede ser desde incómodo hasta debilitante.

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